martes, 17 de noviembre de 2015

Guiso de calabaza y cebada (Olla GM-F)

Guiso de calabaza y cebada hecho en la Olla GM modelo F

No termina de llegar el frío que sería lógico para esta época otoñal, pero ya van apeteciendo los platos de cuchara.Un buen ejemplo es este guiso de calabaza y cebada, un cereal al que le hacemos poco caso y que encontramos con muy poca frecuencia en nuestras cocinas. Yo he utilizado cebada descascarillada de la tienda Ecoalgrano.com que, como su propio nombre indica, ya viene desprovista de la cascarilla externa y es de cultivo ecológico.

La cebada es un alimento muy energético que proporciona muchas calorías (unas 350 Kcal por cada 100g) gracias a su alto contenido en hidratos de carbono (73,5 g) y en proteínas (21,5 g), pero también con un alto contenido en fibra (17,3 g) y muy bajo en grasa (2,3 g).

Su uso en la cocina lo podríamos asimilar al del arroz, aunque precisa una cocción más prolongada (más de una hora en olla abierta y unos 50 a 60 minutos en olla a presión). Con el modelo F de la Olla GM que me deja probar el portal Gangahogar.com queda en su punto con sólo 40 minutos de cocción. Estos tiempos se pueden reducir si antes remojamos durante una noche la cebada, pero este paso es prescindible. Con la Olla GM-F tienes la posibilidad de dejarlo preparado la noche anterior y encontrarlo hecho a la hora de comer del día siguiente. De esta manera se hace un remojo de la cebada en el propio caldo de cocción, lo que beneficia el sabor final del guiso.

Es un plato de preparación sencilla y rápida, que está al alcance de cualquiera y que incorpora productos nuevos a nuestra dieta.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Potaje de garbanzos picante (Olla GM modelo F)

Potaje de garbanzos picante hecho con el modelo F de la olla GM

Hace pocos días tuve la grata sorpresa de que la gente de Gangahogar.com me ofrecían la posibilidad de probar el nuevo modelo F de la Olla GM. Acepté, agradecido, la posibilidad que me ofrecían y recibí casi de inmediato un ejemplar de esta olla a presión programable y freidora. Tiene un funcionamiento relativamente sencillo, pero es inevitable seguir las instrucciones. Su capacidad (6 litros) y la posibilidad de cocinar en diferido (se puede programar la comida hasta con 24 horas de antelación), hacen de esta olla un instrumento muy útil para nuestra cocina diaria.

Mis primeras impresiones son muy favorables y la utilidad de GM-F la he querido llevar al límite con la preparación de un potaje de garbanzos, partiendo de tener la legumbre sin remojar y dejando preparada la olla desde la tarde anterior. Supongamos que vamos a salir por la noche o pasarla fuera de casa y que no regresaremos hasta la hora de comer al día siguiente. Pero no tenemos remojados los garbanzos ni tiempo para ponerlos antes de meter en la olla. Con la GM-F no hay problema. Preparamos el sofrito (en la propia olla con la función que viene programada), añadimos los garbanzos y las verduras, ponemos el agua (pensando que tenemos que poner suficiente como para el remojado de la legumbre) y programamos la cocción para que esté preparada para 17, 19, 21 o la cantidad de horas que tengan que pasar hasta la hora de comer al día siguiente. Dentro de la propia olla se llevará a cabo el remojo de la legumbre (que previamente habremos lavado para eliminar cualquier suciedad) y cuando lleguemos a casa encontraremos el potaje recién hecho y calentito.

La receta que os propongo es bien sencilla y lo único que tiene de especial es el toque picante que le doy con la utilización de un aceite de guindillas. Para hacerlo basta con calentar aceite de oliva virgen extra sin que llegue a hervir (si tienes termómetro de cocina, procura que no pase de 70º), en ese momento se añaden las guindillas frescas con un corte longitudinal y se deja reposar. La cantidad de guindillas depende de lo picante que queramos que esté el aceite y de lo picantes que sean las guindillas. Aunque en media hora ya podemos notar que está picante el aceite, lo mejor es dejarlo reposar un par de días antes de empezar a usarlo. Sirve tanto para aliñar ensaladas o cualquier otro plato, como para usarlo en caliente para saltear (como en este caso).

Por supuesto, este potaje se puede hacer en una olla a presión o en una tradicional. Si no tienes preparado el aceite de guindillas, puedes calentar aceite de oliva y saltear un par de guindillas en el momento del sofrito.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Queso de altramuces a las hierbas provenzales

Queso de altramuces a las hierbas provenzales

Sigo sin saber como llamar a este tipo de preparación. Ya sé que no es un queso, en el estricto sentido de la palabra. Pero su aspecto y textura son las de ese producto lácteo, al que trata de sustituir en las mesas de los vegetarianos. Como en la práctica se viene generalizando el uso del término "queso" para estas masas compactas, pues yo también lo uso y no confundo al personal.

Los altramuces son una legumbre que tiene muy poco uso, fuera de servir como aperitivo o picoteo salado, siendo un alimento con un alto valor nutricional. Ya os propuse en otra receta su uso para una ensalada tibia de altramuces y hoy traigo una forma de presentación distinta que seguro ha de gustar a los que aficionados a esta legumbre en salmuera. No, no sabe a queso, aunque la levadura de cerveza le de ese toquecillo que nos recuerda a los aromas del producto láceto. El sabor dominante es el del altramuz, que se mezcla y armoniza con le citado gusto a fermentos que nos deja la levadura y con las hierbas provenzales. Para dar textura al producto usamos el carragenato (o carragenina), aunque podríamos haber usado agar-agar. Para los "quesos veganos" me gusta más usar el carragenato, por sus cualidades de reversibilidad térmica (se vuelve a fundir con el calor).

Despellejando los altramuces

Su elaboración es muy sencilla y el resultado final (se te gustan los altramuces) es muy bueno. Es de los "quesos veganos" que más me han gustado y ya se ha incorporado a mi cocina como un elemento más. Debo agradecer a "El perro gamberro" la receta de "queso fresco de altramuz tipo barra" en la que me he inspirado y me ha servido de referencia.

Dos observaciones: No hace falta añadir sal a este preparado, ya que los altramuces en salmuera ya están suficientemente salados (yo recomendaría, incluso, lavar un poco los altramuces una vez pelados para que pierdan algo más de sal). De otro lado, como en toda receta de legumbres, el comino le viene muy bien para aliviar el efecto flatulento que tiene este tipo de alimento, además de que su sabor combina muy bien.

lunes, 27 de julio de 2015

Salsa de legumbres (tipo boloñesa)

Salsa de legumbres (tipo boloñesa)

La verdad es que se trata de una preparación un poco atípica la que aquí traigo. En su día leí una receta de como preparar una "salsa boloñesa vegana" que no he conseguido recordad donde encontré. La preparación de base llevaba lentejas y, creo, también alubias. Con ese recuerdo como referencia y pensando en una salsa espesa (de las que llevan "trozos") para acompañar a la pasta o el arroz, me he puesto manos a la obra y he sacado esta elaboración, que queda a medio camino entre un pisto manchego y una salsa boloñesa (sin carne).

He utilizado lentejas pardinas y guisantes secos como legumbres, pero podían haber sido otras las usadas. La verdura también podía haber tenido variaciones o sustituciones con apio, hinojo u otras verduras. La parte más importante es la de las especias para dar aroma y sabor a la preparación. Muy importante el anís estrellado, que deja un toque impresionante (quizá un poco de matalauva molida podría sustituirlo). El laurel, el comino (imprescindible en preparaciones con legumbres) y la pimienta completan esta parte de realce del plato. Un pequeño secreto es usar miso blanco además de un buen caldo concentrado de verduras ecológicas como el que me suministran los amigos de Ecoalgrano.

Los pimientos de piquillo y el tomate de bote de Conservas Artesanales El Modesto son las más adecuadas para hacer esta salsa, junto a una buenas verduras frescas (cebolla, berenjena, calabacín y pimiento rojo). Para realzar el sabor de tomate utilizo un para cucharadas de tomate doble concentrado.



Muchos pequeños detalles para lograr un gran sabor. Claro que cada uno puede ajustar esos sabores a su propio gusto y así conseguir una salsa con una buena dosis de proteína vegetal que acompañe a una buena ración de cereal (con pasta, arroz o en una tostada de pan casero). Por su textura, puede ser utilizada como guarnición (del mismo modo que un pisto).

Se pueden usar legumbres envasadas ya cocidas. En ese caso, la cocción final se reducirá a unos 10 minutos.

miércoles, 1 de julio de 2015

Galletas de dátil, coco y almendra

Galletas de dátil, coco y almendra

Estas galletas no llevan ni leche, ni huevo, ni azúcar. El elemento aglutinador y que se encarga de proporcionar dulzor es el dátil. Hay que ir trabajando más los postres con este delicioso fruto de la palmera y sacarle todo el provecho que tiene. Son sencillísimas de hacer y tampoco se tarda mucho (en media hora tienes una docena de estas galletas listas para merendar).

Lo único que hay que tener en cuenta es procurar que los dátiles no estén demasiado secos. Si fuera necesario, se puede añadir un poco de agua o de bebida de soja.

No tiene más explicación la receta, así que: ¡manos a la obra!

lunes, 29 de junio de 2015

Untable de tofu y tomate

Untable de tofu y tomate

Iba a denominar esta preparación como "queso vegano", pero la verdad es que no es queso y casi se parecería más a un paté, pero tampoco lo es. Así que dando vueltas a la cabeza me quedo con lo de "untable" ya que es la propiedad por la que más se podría caracterizar. Igual no gusta el nombre mucho (ya me lo diréis en los comentarios o por las redes sociales) pero creo que es más real esta denominación que cualquier otra que evoca a otros productos, con los que al final tiene poca similitud.

Se trata de una elaboración en la que el tofu sirve como base y centro del valor nutritivo, pero que el sabor lo aportan el resto de ingredientes, dominando sobre todo el tomate doble concentrado (que aporta mucho sabor) y el aceite de coco (que poco un fondo exótico muy llamativo). El miso, el ajo en polvo y, algo menos, la levadura de cerveza ponen toques que benefician mucho una armonía final nada despreciable.

La verdad es que no sabía muy bien qué iba a hacer cuando me puse manos a la obra. Tomé referencias de otras preparaciones, pero hice mi propia mezcla y terminé sacando un producto final que ni siquiera yo pensaba que iba a obtener.

La preparación es muy sencilla, pero no tanto el conseguir todos los ingredientes que la forman. Desde luego hay que pasar por una tienda especializada en este tipo de productos, ya que va a ser difícil que los consigáis en un supermercado al uso (aunque últimamente cada vez es más fácil obtenerlos en grandes superficies).

Ya me comentaréis qué os parece lo del nombre y a ver si alguien se anima a hacerlo y compartir qué tal está.

martes, 16 de junio de 2015

Lasaña de setas y trigueros con bechamel de soja


INGREDIENTES:

  • 4 placas de lasaña.
Para la bechamel:
  • 100 g. de cebolla picada.
  • 200 ml. de bebida de soja sin azúcar.
  • 35 g. de aceite de oliva virgen extra.
  • 25 g. de harina.
  • Sal.
  • Pimienta blanca molida.
  • Nuez moscada.
Para el relleno:
  • 250 g. de setas.
  • 1 manojo de espárragos trigueros.
  • 10 cucharadas de tomate frito.
  • 12 hojas de albahaca fresca.
  • Sal.
  • Pimienta negra molida.
  • Queso parmesano rallado.

PREPARACIÓN:

  1. Cocer o poner a remojo las placas de lasaña. Secarlas con papel de cocina.
  2. Limpiar y cortar las setas y los trigueros. Saltearlos en una sartén con 2 cucharadas de aceite. Salpimentar y añadir el tomate frito y las hojas de albahaca, troceadas con las manos. Remover hasta dejar todo bien integrado.
  3. Picar la cebolla y pocharla en el aceite hasta que empieza a transparentar. Agregar la harina y remover con unas varillas hasta formar la rus. Poco a poco, ir añadiendo la bebida de soja sin parar de remover hasta cuajar la bechamel. Salpimentar y poner nuez moscada recién rallada. Cocer la salsa durante unos 10 minutos, removiendo frecuentemente. 
  4. Poner un par de cucarachas de bechamel en el fondo de una fuente de horno. Colocar una placa de lasaña y sobre ella un tercio del relleno cubierta de bechamel. Repetir dos veces y acabar con una placa de lasaña cubierta de bechamel. Espolvorear con queso parmesano rallado.
  5. Llevar al horno caliente (200º, calor arriba y abajo). Hornear 10 minutos y después gratinar durante 5 minutos más, hasta que el queso esté bien dorado. Servir caliente.

sábado, 30 de mayo de 2015

Gratinado de patata, remolacha y zanahoria

Gratinado de patata, remolacha y zanahoria

Muchas preparaciones de las que realizo no llegan a pasar por este blog. Normalmente porque no salieron cómo yo esperaba y no me gustaron. Pero hay otras que se quedan en el tintero porque son aprovechamientos de otras preparaciones en las que me ha sobrado parte de lo preparado y lo utilizo para desperdiciar nada. Este es el caso de la receta que hoy traigo.

Durante la preparación de las recetas para el showcooking con conservas vegetales ecológicas Delizum de Panarrofoods, que tendrá lugar el 6 de junio dentro de Thader Gourmet, me sobró bastante crema del relleno para las mini-quiches de remolachas y de zanahoria y no era cuestión de tirarlo a la basura.

Pensé primero en hacer una lasaña con esa crema de relleno, pero se cruzaron unas patatas cocidas a las que también dar salida y la cosa terminó en un gratinado que juntaba todo eso con un poco de queso rallado y un horneado que lo hiciera comestible.

El resultado: ¡fantástico! Tanto es así que ha pasado a incorporarse como receta propia.

jueves, 28 de mayo de 2015

Tiramelada de naranja (tiramisú con mermelada de naranja)


Otra de las recetas que había preparado para el showcooking en Thader Gourmet con conserva ecológicas Delizum es este particular tiramisú aderezado con mermelada de naranja, al que he llamado (de forma nada original) "tiramelada" en una composición con los dos nombres.

Este postre es muy sencillo y rápido de hacer, así que no hay excusa para dejar de hacerlo. El licor que se usa en la versión original de este postre italiano es el marsala, pero puedes usar ron negro (como yo propongo), brandy o cognac, oporto, madeira o cualquier otro, pero que sea de calidad y muy aromático. 

También se puede cambiar la mermelada de naranja por cualquier otra que sea de nuestro gusto. Pero os aseguro que con la de naranja obtendréis un sabor muy sugerente y quedaréis muy satisfechos.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Mini-quiches de zanahoria y de remolacha ecológica en conserva


Tenía previsto hacer un showcooking para la marca de conservas vegetales ecológicas Delizum de Panarrofoods el próximo 6 de junio, dentro de las actividades de Thader Gourmet. Por medio se ha cruzado la fortuna y no será posible, ya que el próximo lunes, 1 de junio, me someto a una intervención quirúrgica para reducir una hernia umbilical, para la que estaba en lista de espera desde el pasado mes de noviembre. Afortunadamente, el acto se llevará a cabo y me sustituirá Mary Luz Piñero, autora del blog Cuchillito y Tenedor, que tiene más tablas y mejor mano culinaria, con lo que todos salimos ganando.

De los platos que había preparado para este evento os traigo estas sencillas mini-quiches, que os pueden servir para un aperitivo o para un "brunch". Son rápidas de hacer y no requieren especiales habilidades en la cocina y resultado es más que satisfactorio.


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