viernes, 30 de noviembre de 2012

Paté de níscalos

Paté de níscalos.

Comentario previo:

Esta receta me sedujo en cuanto la vi publicada en CreatiVegan.net. Es tremendamente sencilla y rápida de hacer. Y, además, está deliciosa. Este año, con las recientes y abundantes lluvias que está habiendo por Murcia, la cosecha de níscalos (lactarius deliciosus) está siendo muy buena y los precios están llegado a cotas que hacía años no veía (los últimos los he comprado a 4€ el kilo).

Es el momento de hacer distintas preparaciones con esta deliciosa seta y este paté es un preparado que se hace en poco tiempo y que nos puede dejar muy bien en una cena o aperitivo. El toque del tomillo multiplica el aroma de monte que ya tienen los níscalos. Para finalizar, el frescor añadido del cebollino fresco recién cortado queda estupendo.

Ingredientes:

  • 500 g. de níscalos.
  • 4 c/s (cuchara sopera) de AOVE (aceite de oliva virgen extra).
  • 1 c/c (cucharita de café) de tomillo.
  • El zumo de medio limón.
  • Sal marina.
  • Pimienta negra molida.
  • Un chorrito de AOVE y un poco de cebollino fresco recién cortado, para dar el toque final.

Procesos en dos pasos:

Limpiar bien los níscalos y cortarlos en en lonchas de un
centimetro de grosor. En una sartén con el AOVE saltear
hasta que queden hechas, pero jugosas. Salpimentar y
añadir el tomillo.

Poner en el vaso de la batidora, añadir el limón y triturar
hasta que quede con la textura que más nos guste. Poner en
cuencos, con un chorrito de AOVE y espolvoreados con
cebollino fresco recién picado.
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Con esta receta participo en el III Concurso Internacional de Gastronomía, que organiza Apicius ("La cocina paso a paso") patrocinado por San IgnacioOh MenajeArtepanTaller de las Tradiciones, Marvi Rótulos-Placas conmemorativas y La Cocina de Plágaro.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Falsa pizza de níscalos

Falsa pizza de níscalos.

Comentario previo:

Haciendo estas recetas me siento como un aprendiz Falsarius Chef, claro que en plan vegetariano y sin tantos recursos como el maestro. Esta "falsa pizza" es un recurso que suelo usar para hacer una cena rápida y gustosa. La elaboración queda entre crepe, quesadilla y pizza, pero no es ninguna de las tres cosas. Me explico.

Utilizo como base una tortilla de trigo o maíz y sobre ella dispongo los ingredientes, que luego van al horno o, en una versión exprés, al microondas. Entre los ingredientes van algunos de los típicos de una pizza: passata (o tomate frito) y queso (en este caso emmental). También unas hojas de albahaca y unas aceitunas negras. Pero lo que da un sabor especial a esta falsa pizza son los níscalos (que una versión super falsaria podrían ser congelados o de bote).

Vamos, una preparación sencilla y fácil de elaborar, que puede preparar cualquiera y da el pego de algo especial.

Ingredientes (para 1 ración):

  • 1 tortilla de trigo o maíz.
  • 75 g. de níscalos frescos (unos 50 g. si son de bote).
  • 2 c/s (cuchara sopera) de passata (o tomate frito).
  • 30 g. de queso emmental.
  • 6 aceitunas negras.
  • 8 ó 10 hojas de albahaca fresca (o una cucharadita de óregano).
  • AOVE (aceite de oliva virgen extra).
  • Sal marina.
  • Pimienta negra molida.

Pasos:

  1. Limpiar bien y cortar lonchas o dados los níscalos. En una sartén caliente con una cucharada de AOVE. Salpimentarlos y saltearlos hasta que el jugo que sueltan comienza a desaparecer.
  2. Colocar la tortilla en un plato que soporte la temperatura del horno (o el microondas) y sobre ella extender la passata (o tomate frito).
  3. Poner encima los níscalos salteados y sobre estos el queso emmental rallado.
  4. Adornar con las aceitunas negras deshuesadas y las hojas de albahaca.
  5. Gratinar durante unos 5 a 7 minutos (o calentar unos 2 ó 3 minutos en el microondas).

domingo, 25 de noviembre de 2012

Gurullos con salsa de níscalos

Gurullos con salsa de níscalos.

Comentario previo:

Lo primero de todo es pedir disculpas, porque he tendido un pequeño problemilla con la cámara de fotos y han salido las imágenes un poco desenfocadas.

Los gurullos son un tipo de pasta típica de la zona de Almería y reconozco que no son sencillos de adquirir (a mí me los traen de la localidad costera de Vera). Es una pasta un poco especial por su color y el toque de sabor que le deja el azafrán con que se elabora. Pero este plato se puede hacer, sin ningún problema, con algún otro tipo de pasta (macarrones, espaguetis, fideos gruesos, etc.) Así que, no hay excusa para no hacerlo.

Igualmente, la salsa de níscalos se puede hacer con cualquier otro tipo de setas: desde los deliciosos boletos, hasta los modestos champiñones. Tampoco, pues, hay excusa por esa parte.

La salsa es bien sencilla y la única decisión es ¿de qué tamaño vamos a dejar los trozos de setas? Yo he optado por trozos grandes que se puedan apreciar bien (entre otras cosas, por las fotos), pero muy bien podía haberlos hecho en trocitos pequeños.

El toque final con las alcaparras es algo muy personal (me chiflan las alcaparras con la pasta), así que lo dejo como opcional.

Ingredientes (para 2 raciones):

  • 150 g. de gurullos (u otra pasta).
  • 150 g. de níscalos (u otra sesta).
  • 100 ml. de nata para cocinar.
  • AOVE (aceite de oliva virgen extra).
  • Sal marina.
  • Pimienta molida negra.
  • Opcional: un puñado de alcaparras (en Murcia las llamamos tápenas).

Proceso en imágenes:

Cocer los gurullos en abundante agua salada. Escurrirlos y
guardar medio vasito del caldo de la cocción.

Limpiar y cortar los níscalos. Salpimentar y saltearlos en
una sartén con una cucharada de AOVE, hasta que
desaparezca su jugo.

Agregar la nata y remover para que todos los níscalos se
bañen bien con ella. Dejar cocer unos 5 minutos. Corregir
de sal y pimienta, si procede.

Añadir los gurullos cocidos y el caldo de cocción que hemos
reservado. Remover para que se impregnen bien de la salsa y
servir con un puñado de alcaparra por encima (opcional).

jueves, 22 de noviembre de 2012

Ensalada con frutas otoñales

Ensalada con frutas otoñales.

Comentario previo:

Hay sabor que nos recuerdan claramente esta estación. El otoño y sabores como la calabaza, el boniato, el membrillo u otros como la granada y el caqui están asociados en nuestros paladares. He querido montar una ensalada que tuviera esos toques otoñales que le dan estas dos frutas de temporada y con la aportación de las primeras habas tiernas que han entrado en casa.

Plato sencillo, como corresponde a una ensalada, pero con una complejidad de sabores dulces, saldados, amargos y ácidos que llama la atención.

Por supuesto, para esta ensalada he utilizado caquis persimón, que por su textura similar a la de una manzana, permite usarlo en este tipo de platos. La granada estaba bien madura y con unos granos blandos, ya que la dureza de la parte interior blanca de éstos puede llegar a ser desagradable.

Para el aliño me he decidido por una vinagreta de limón, sencilla y sin demasiada potencia, para no ocultar los sabores de las frutas otoñales.

Ingredientes (para 2 raciones):

  • Los granos de 1/2 granada.
  • 1 caqui persimón.
  • 6 ó 7 hojas de lechuga.
  • 1 cebolla tierna.
  • 2 zanahorias.
  • 6 tomates cherry.
  • Los granos de 8 ó 10 habas tiernas.
  • 1 puñado de alcaparras (tápenas las llamamos en Murcia).
Para el aliño:
  • 4 c/s (cuchara sopera) de AOVE (aceite de oliva virgen extra).
  • El zumo de 1/2 limón.
  • Sal marina.
  • Pimienta negra molida.

Pasos:

  1. Lavar y cortar en juliana las hojas de lechuga y disponerlas de fondo.
  2. Pelar y cortar la cebolla tierna en juliana fina y colocar sobre la lechuga.
  3. Pelar las zanahorias y cortarlas en tiras con un pelaverduras. Colocarlas sobre lo anterior.
  4. Pelar y cortar en dados de unos 2 cm. el caqui y ponerlo en la ensaladera.
  5. Partir por la mitad la granada y desgranarla sobre todo lo anterior golpeando con una cuchara de madera en la parte exterior.
  6. Limpiar y cortar por la mitad los tomates cherry y disrtibuirlos por la superficie.
  7. Desgranar las habas y esparcirlas sobre el resto de ingredientes.
  8. Hacer la vinagreta, poniendo todos los ingredientes en un cuenco y batiéndolos hasta conseguir que emulsionen. Verterla por la superficie de la ensalada.
  9. Terminar distribuyendo el puñado de alcaparras sobre la ensalada.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Huevos rotos con níscalos

Huevos rotos con níscalos.

Comentario previo:

Aprovechando la temporada de níscalos (Lactarius deliciosus) traigo aquí esta sencilla pero exquisita receta. No merece mayo comentario. Sólo decir que en el último momento me decidí por enriquecer un poco el plato con unas lascas de queso parmesano y no pude estar más acertado. Podía haber utilizado algún otro queso curado de potente sabor (algún manchego de oveja, por ejemplo) y hubiera quedado también estupendo.

Ingredientes (para cada ración):

  • 1 patata mediana (de unos 150 g.)
  • 1 ó 2 huevos (según el gusto).
  • 150 g. de níscalos.
  • Unas lascas de queso parmesano (unos 25 a 30 g.)
  • Pimienta negra molida.
  • Sal marina.
  • AOVE (aceite de oliva virgen extra).

Pasos:

  1. Limpiar bien los níscalos y cortarlos en lonchas de como 1/2 cm. En una sartén caliente poner un cucharada de AOVE (usé uno aromatizado con ajo, tomillo y guindilla) y saltear los níscalos. Salpimentar y dejar en la sartén hasta que pierdan prácticamente todo el jugo que sueltan, removiéndolos de vez en cuando para que no se peguen. Reservar en la sartén.
  2. Pelar, cortar la patata en rodajas, como si fueran para tortilla de patatas. Salar. En una sartén o freidora con abundante AOVE caliente freír hasta que estén al gusto (a mi me gustan más bien tostaditas). Escurrir el exceso de aceite.
  3. Poner las patatas en el plato de servicio y sobre ellos colocar los huevos fritos (estos pueden ser a la plancha). Romperlos cortando las yemas y colocar sobre ellos los níscalos que hemos reservado (si hiciera falta, calentarlos un poco volviendo a colocar la sartén al fuego).
  4. Como toque final, cortar una lascas de queso parmesano (o algún otro curado y fuerte) que dejaremos caer sobre todo lo anterior.

martes, 20 de noviembre de 2012

Boniatos al horno con pimentón y ajo (#500)

Boniatos al horno con pimentón y ajo.

Comentario previo:

Una preparación sencilla y muy apropiada para la época otoñal, con sus boniatos o batatas. Se pude elegir cualquier tipo de variedad, según la que tengas más a mano o la que más nos guste. Estos boniatos con su intenso color naranja resultan muy atrayentes.

Simplemente con unos boniatos, el aliño de pimentón y ajo con un buen AOVE (aceite de oliva virgen extra) y el calor del horno tendremos suficiente para hacer una buena guarnición, por ejemplo, para unos huevos fritos.

La idea de este plato tiene dos fuentes: de un lado los chips de boniato al horno de El Comidista y de otro las batatas al horno con pimentón de Pepekitchen. Lo originales parecen muy atrayentes pero estos míos tampoco han quedado nada mal.

Ingredientes (para 2 ó 3 raciones):

  • 600 g. de boniatos.
  • 70 g. ml. de AOVE (aceite de oliva virgen extra).
  • 1 c/s (cuchara sopera) de pimentón dulce de Murcia.
  • 1/2 c/c (cucharita de café) de pimentón picante de Murcia (opcional).
  • 3 dientes de ajo.
  • 1/2 c/c de sal marina.

Proceso en imágenes:

En un cuenco poner el AOVE, el pimentón, el ajo pelado y
picado y la sal. Remover bien para que todo se integre.

Pelar y cortar los boniatos en rodajas de un par de
milímetros de grosor. A mí me sale mejor usando una
mandolina.

Impregnar las rodajas de boniato en el aliño de ajo y
pimentón. Colocarlas sobre una bandeja de horno, que
se protegerá con pepel vegetal.

Hornear a 200º grados durante 20 minutos. Mejor si tras
10 minutos en el horno les damos la vuelta para que queden
más crujientes.

Antes de servir, dejar reposar unos minutos sobre papel de
cocina para que absorba el exceso de aceite.
Con esta entrada llego a la número 500 de este blog, de las cuales más de 450 son recetas. Es un pequeño logro y un motivo de satisfacción para mí que quería compartir con aquellos que siguen este blog.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Passata (Thermomix)

Cuenco con passata.

Comentario previo:

La passata es un puré o concentrado de tomate que se hace cociendo tomates maduros. La versión más original habla de hacerlo con tomates pelados y sin pepitas, a los que se pone un poco de azúcar (para quitar la acidez), se sala y se deja cocer durante unas horas, con el fuego suave y removiendo frecuentemente, para que no se pegue al fondo. Vendría a ser como un tomate frito muy denso y, además, está cocido y no frito, ya que no lleva ni gota de aceite.

Hoy día, al menos yo, no dispongo ni del tiempo ni de la paciencia suficientes como para escaldar, pelar y quitar las pepitas a los tomates. Pero sí tengo un aparato, que vale una pasta, al que quiero sacarle todo el rendimiento posible: la Thermomix (TMx). Así que, con esta herramienta tan eficaz para determinadas tareas de la cocina, ha puesto en práctica una versión propia de la passata, a la que he dado un toque con albahaca fresca (todavía me quedan unas pocas hojas en mis plantas), siguiendo el consejo de otro que lo han probado.

Por lo demás, una receta muy fácil (con la ayuda de la TMx), pero que nos llevará un par de horas ejecutar.

Ingredientes:

  • 1 kg. de tomates maduros (usé de rama).
  • 5 g. de azúcar.
  • 5 g. de sal marina.
  • Una hojas de albahaca fresca.

Pasos:

  1. Lavar los tomates y quitarles la zona del pedúnculo. Cortar en en trozos grandes y poner en el vaso de la TMx junto con la sal, el azúcar y la albahaca.
  2. Triturar: 15 segundos, velocidad 6. Colocar la "mariposa" y programas una primera cocción a 100º, 60 minutos, velocidad cuchara (mantener el bocal destapado para que evapore). Cuando termine, bajar lo que haya podido quedar por las paredes y volver a programar una segunda cocción igual: 100º, 60 minutos, velocidad cuchara (con bocal abierto). Terminada la segunda cocción, quitar la mariposa y triturar durante 30 segundos, velocidad 6.
  3. Poner a escurrir en un colador, recogiendo el agua sobrante, que puede ser muy útil para hacer caldo vegetal (como el que usé en el risotto de níscalos). Cuando deje de soltar líquido (pasada una hora), será cuando ya esté lista para consumirla passata en pizzas, pastas, guisos o lo que queramos.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Risotto de níscalos

Risotto de níscalos.

Comentario previo:

En plena época de níscalos era inevitable traer aquí un risotto con esta deliciosa seta. No soy un enamorado de los risottos, pero el sabor de los níscalos creo que le va muy bien. Pero confieso que mis arroces preferidos son los elaborados en paella como el arroz de verduras. Tampoco me cierro a la posibilidad de probar cosas distintas y adaptar a nuestros gustos platos foráneos como este italiano.

Para hacer este plato es mejor disponer de alguno de esos arroces de grano resistente: por ejemplo, carnaroli o aborio. Pero como son un pelín caros, podemos usar uno de nuestros arroces bomba. El resultado seguramente no será el idóneo, pero sí lo suficientemente bueno.

Un tema fundamental en el sabor del risotto es el caldo que se usa. Si queremos resaltar el sabor de nuestros níscalos, igual merece la pena usar agua sin más. Pero si queremos añadir más matices podemos hacer el tipo de caldo que más nos guste. Yo tenía guardado para hacer caldo un bote con el agua que soltaron los tomates al hacer una passata (cuya receta pronto colgaré ya está colgada en este blog) y lo he aprovechado, junto con media pastilla de concentrado vegetal. Por eso ha tomado el arroz ese color rojo-anaranjado.

Cuando ya tenemos cocido el arroz podemos agregar margarina (o mantequilla) y/o algún queso fundente. El que más le pega es el parmesano (se puede optar por la alternativa de usar parmesano vegano). Yo he optado por usar queso parmesano recién rallado, cuyo sabor pega muy bien con el de los níscalos. La margarina me la he ahorrado, para no subir la carga calórica del plato.

Ingredientes (para 1 ración):

  • 100 g. de arroz carnaroli.
  • 150 g. de níscalos.
  • 1/2 cebolla tierna.
  • 30 ml. de vino blanco (usé verdejo de Rueda), como 1 chupito.
  • 400 ml. de caldo vegetal (o agua).
  • Sal marina.
  • AOVE (aceite de oliva virgen extra).
  • 25 g. de queso parmesano recién rallado.

Proceso en imágenes:

Hacer el caldo: yo le puse 400 ml. del agua que soltó el
tomate al hacer una passata con 1/2 pastilla de concentrado
vegetal y un poco de sal. Mantenerlo caliente.

Pelar y picar fino la cebolla. Limpiar bien y cortar en dados
los níscalos.

Sofreír en una cucharada de AOVE la cebolla hasta que
comienza a ponerse trasparente.

Añadir los níscalos troceados y freír hasta que comienzan a
soltar su jugo.

Agregar el arroz y remover hasta que vemos que los granos
se van poniendo transparentes.

Añadir el vino blanco y remover para que vaya evaporando
el alcohol y el arroz absorba el líquido. 

Comenzar a agregar el caldo, con fuego medio (7 sobre 10).
Lo iremos incorporando cubriendo el arroz y removiendo
hasta que se absorba todo el caldo y repitamos la operación
(que haremos en 3 o 4 veces).

Una vez incorporado todo el caldo habrán pasado entre 18 y
20 minutos. Es el momento de probar si ya tiene el arroz la
textura deseada. Si procede, se añada algo más de caldo (o
agua) y se corrige de sal. Se apaga el fuego y se agrega el
queso parmesano rallado. Se remueve bien, para que el
queso funda y se sirve.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Alcachofas rellenas de sobrasada vegetariana

Alcachofas rellenas de sobrasada vegetariana.

Comentario previo:

Cuando tocaba a su fin la pasada temporada de alcachofas, Mikel L. Iturriaga "El Comidista" nos presentó un plato muy sugerente de alcachofas rellenas de sobrasada. Ya no me dio tiempo de llevar a cabo este preparado y tuve que dejarlo archivado en mi carpeta de pendientes, hasta que el otro día buscaba alguna sugerencia para una cena y hurgando apareció.

Por supuesto, la sobrasada debería ser vegetariana y yo acaba de hacer una versión de sobrasada vegetariana con soja texturizada, detalle que me venía como anillo al dedo. Por lo demás la preparación es bien sencilla. Más aún si tienes unos paquetes de almendra molida en la despensa, dispuestos a ser usados en los dulces navideños que pronto elaboraré. Con lo único que hay que tener un poco de paciencia es con el tiempo de cocción, ya que se lleva sus tres cuartos de hora, que luego se agradecen.

Ingredientes (para dos raciones):

  • 6 alcachofas medianas.
  • 6 c/c (cucharita de café) de almendra molida.
  • 6 c/c de margarina (o mantequilla).
  • 6 c/s (cuchara sopera) de sobrasada vegetariana o pasta de pesto rojo.
  • Sal marina.
  • AOVE (aceite de oliva virgen extra).

Pasos:

  1. Cortar el tallo y la punta de las hojas de las alcachofas y retirar las hojas externas más duras (se pueden meter los corazones limpios en agua con limón o perejil para que no se oscurezcan). Con una cucharilla ahuecar el centro del corazón de la alcachofa, poner un poco de sal, una cucharadita de margarina, una cucharadita de almendra en polvo y una cucharada de sobrasada cubriéndolo todo.
  2. Colocar las alcachofas rellenadas en un recipiente para horno (yo usé uno de cristal Pyrex) que se habrá untado con AOVE. Llenar el fondo del recipiente con un par de dedos de agua, ligeramente salada. Poner al horno, calentado a 200º, durante 45 minutos. Retirar, sacar del recipiente y servir caliente.

martes, 13 de noviembre de 2012

Sobrasada vegetariana de soja texturizada

Sobrasada vegetal de soja texturizada.

Comentario previo:

Hace más de un año subí a este blog una receta de sobrasada vegetariana con el nombre de pasta de pesto rojo. Más tarde, en uno de los talleres de cocina vegetariana que organiza el restaurante Maná, aprendí a hacer otro tipo de sobrasada vegetariana con base de patata. Tomando como base esta receta y siguiendo, en parte, las indicaciones de la receta de Clemente en el sitio Vegetariano Maná he hecho mi propia versión, que ha quedado con una textura muy untable y un sabor más suave pero sabroso, con el juego que dan las especias, el aceite y el ajo.

El aceite se puede sustituir por margarina o mantequilla y la cantidad de especias queda al gusto del consumidor. Hay tener en cuenta que una vez que reposa los sabores se potencian. El toque de pimentón picante es opcional.

Ingredientes:

  • 50 g. de soja texturizada.
  • 250 g. de patatas.
  • 4 dientes de ajo.
  • 2 c/s (cuchara sopera) de pimentón dulce de Murcia.
  • 1 c/c (cucharita de café) de oregano.
  • 1 c/c de matalauva (anis verde).
  • 1 c/c de comino en povo.
  • 1 c/c de albahaca seca.
  • 1/2 c/c de pimentón picante de Murcia (opcional).
  • 3 c/c de AOVE (aceite de oliva virgen extra).
  • Pimienta negra molida.
  • Sal marina.

Proceso en imágenes:

Pelar y cortar las patatas en dados pequeños. Cocer unos
15 minutos.

Cocer la soja texturizada durante 5 minutos para que se
hidrate y pierda amargor.

Escurrir la soja texturizada y dejar enfriar.

Escurrir la patata cocida y dejar enfriar.

Pelar los ajos y poner en el vaso de la batidora junto con el
resto de ingredientes, excepto el AOVE. Triturar hasta que
se forme una masa homogénea.

Añadir el AOVE y seguir triturando hasta que quede la masa
con la textura que nos interese. Probar y corregir, si procede,
añadiendo lo que se eche en falta.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Migas en el microondas

Migas hechas en el microondas.

Comentario previo:

Ya había presentado en este blog cómo hacer las migas de harina o las migas de pan. En ambos casos una de las mayores pegas que tiene su elaboración es el trabajo para nuestro brazo, sobre todo si se tienen que hacer un buen número de raciones. El microondas es un electrodoméstico al que no le sacamos todo el potencial que tiene. Y un claro ejemplo son estas migas de harina elaboradas en este aparato que nos ofrece una rápida y poco trabajosa elaboración.

Como estos días, para alivio de todos nosotros, por Murcia no para de llover (creo que hacía muchos años que no veía llover varios días consecutivos aquí y ahora llevamos una semana) y se tiene por esta tierra la costumbre de hacer migas cuando llueve, pues tenía yo ganas de hacer unas y me atreví con esta elaboración "tecnológicamente avanzada". Paco y Marina me contaron el principio básico de esta elaboración y yo lo he completado buscando en Internet.

Aunque para las migas se viene usando harina de trigo duro, yo utilicé la harina que se vende para hacer repostería (que, por ende, es la que uso en la elaboración de las migas de harina en sartén). El resultado es igual de bueno. Aunque parezca cosa de brujas, salen tan buenas como las de toda la vida y, si tenemos ganas de que tengan un toque tostado (como pasa en mi familia) basta pasarlas un poco por la sartén (no más de un par de minutos) y ya tendremos el toque definitivo. No se diferencian de las hechas por el método tradicional en sartén y están dispuestas en 10 minutos sin que nuestro brazo sufra nada. ¡De verdad!

Los tiempos de cocción en el microondas pueden variar ligeramente en función de la potencia máxima del mismo (el mío tiene 900 W).

Ingredientes (para 1 ración):

  • 75 ml. de AOVE (aceite de oliva virgen extra).
  • 3 o 4 dientes de ajo.
  • 1 ñora.
  • 140 g. de harina.
  • 200 ml. de agua.
  • Sal marina.

Proceso en imágenes:

Poner el AOVE en un cuenco o recipiente para microondas
junto con los ajos pelados y partidos y la ñora limpia de semillas.

Tapar e introducir en el microondas a máxima potencia (en mi
caso 900 W) durante 2 minutos.

Los ajos quedarán dorados y la ñora tostada, apreciándose
notablemente los aromas de ambos ingredientes.

Retirar y reservar los ajos y la ñora.

Añadir el agua, la harina y la sal al AOVE ya caliente.

Remover todo para que se forme una papilla.

Tapar el cuenco y volver a poner en el microondas a máxima
potencia durante 4 minutos.

Cuando sacamos del microondas veremos que se ha formado
un pasta, que no debe asustarnos.

Remover con un tenedor y se irá soltando formando los típicos
grumos de las migas. Probar y si nos gusta así podemos servir
ya, pero a mí me gustan más cocinadas.

Volvemos a tapar e introducir en el microondas el cuenco y le
damos 3 minutos de cocción más.

Las migas habrán tomado algo de color y estarán más cocinadas.
En este momento ya se pueden servir, pero para hacerlas más
apetecibles se les puede dar una vuelta en la sartén.

En una sartén antiadherente poner las migas y dorarlas a
nuestro gusto dándoles vueltas. En el último momento,
añadir los tropezones que deseemos (en mi caso, pimientos
asados y ajos tiernos, ademas de los dientes de ajo y la ñora
que reservamos).

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